miércoles, 11 de marzo de 2009

Dulce oscuridad

No puedo decir cuándo empezó todo, la exactitud es tan despreciable que es una tontería hablar de ella, sólo puedo decir que poco a poco todo ha ido empezando, o mejor dicho, terminando... La tinta con la que parecía escribir mi vida se ha secado, la vela que me daba luz se ha apagado con una brisa que fue aumentando su fuerza hasta ser un huracán que ha arrasado con todo lo que había a su paso, lanzando todos los trozos contra mi pecho y rompiéndome como un cristal.
La peor de las pesadillas es aquella en la que intentas negar lo evidente, intentando crear otra realidad en la imaginación, pero cuando esa burbuja se rompe, te encuentras con todo aquello que veías a través de un cristal, y que creías que nunca iba a traspasar, pero estaba ya dentro, contigo, llenando el espacio hasta romperlo, y de algún modo lo sentías...
Hay ciertas cosas imposibles de describir, quizás el mismo miedo a confirmar la subjetividad y a ver de una vez como tienes que reducir tu mundo a una pequeña bola negra, porque la luz molesta, la creencia en la esperanza de que las cosas van a cambiar se ha disipado totalmente, y sólo me queda oscuridad alrededor, una dulce oscuridad que parece entenderme y expresar el vacío terrorífico que me golpea.
He estado a la luz, y ésta me ha hecho daño, me he dejado ver, y ha sido mi tortura, obligándome a ocultarme bajo un oscuro manto, indefensa frente al mundo, mirándolo desde fuera, y entrando en él lo justo para sobrevivir, cerrando las puertas a mi pequeña burbuja para poder llegar a mi meta sin que me destruyan más, pues cuando ya no te queda nada en el interior, y el cuerpo es sólo un triste muñeco que se pasea por la calle, cualquier cosa puede herirte más aún, abriendo las heridas que poco a poco se intentan cicatrizar...
Por ello, me intento desvanecer en la dulce oscuridad, que me arropa sin preguntar, aunque sea fría y silenciosa, pero no ofrece hostilidad, me permite estar a salvo, y continuar... algún día espero volver a abrir la ventana para que entre luz a mi pequeña burbuja, pero por ahora, prefiero seguir perdida entre las sombras.

domingo, 8 de febrero de 2009

El final y el principio ya llegó

Después de casi 6 años de dedicación casi exclusiva a los estudios, por fin se ve la salida, y es que, en determinados años de la carrera, parece que en cualquier momento te vas a estancar, y no vas a conseguir salir hacia delante y terminarla por fin...
Han sido 6 años de intenso trabajo, estudiando duramente, temblando ante las temidas épocas de exámenes, de los cuales, he aprendido que nunca puedes medir realmente tu esfuerzo en relación con la intensidad con la que has estudiado, y que siempre habrá alguien que haga menos que tú, pero consiga muchísimos mejores resultados (todo por tener una "vía alternativa" en la carrera).
Cada febrero y junio ha tenido sus recompensas y sus decepciones, con obstáculos de todo tipo a lo largo de los meses, pero finalmente, después de tantos malos ratos, llegas al final, y no te lo crees... en el momento que haces el último examen, y ya te dicen que se acabaron, que no vas a volver a examinarte más allí, por un lado te da una alegría inmensa, y también un poco de pena, porque no volverás a tener la complicidad y el colegueo que tenías con los amigos en clase y en las prácticas, pero por otro lado, estás deseando empezar por fin a conocer el hospital de verdad, a poder de verdad ir implicándote en el día a día y a vivir de otra manera, nuevas situaciones y horarios...
Posiblemente la siguiente meta sea el MIR, el "gran examen", por decirlo de alguna manera, pero por ahora, quiero seguir un poco más en mi alegría de que he empezado ya mi periodo de prácticas, y que puedo estar muy contenta del equipo con el que me ha tocado aprender en esta primera pequeña etapa, todos muy atentos, preocupados por enseñarte, y tanto médicos, como residentes, haciendo un pequeño hueco para una novatilla...

sábado, 3 de enero de 2009

2009

Podría dar 2009 razones para cambiar este año, y otras 2009 para no hacerlo... podría pedir 2009 deseos para el mundo, o proponerme hacer 2009 cosas antes de que acabe el año...

Puedo decir y desear muchas cosas, como principio de año que es, puedo hacer una lista con todo aquello que quiero pedirle a este año que empieza, pero no puedo engañarme, cuando sé perfectamente que nada se cumplirá...

Todos los años me prometó que intentaré no equivocarme, que remendaré los errores, que procuraré no buscarme problemas; pero para nada sirve, pues cada vez me equivoco más, cometo más errores, y la montaña de problemas consigue ahogarme lentamente.

Con todo esto, ¿Qué puedo pedirle al 2009? me encantaría pedirle tantas cosas, pero los planes nunca salen, por lo que, no voy a pedirle amor, dinero, salud y suerte, que es lo típico, simplemente voy a pedirle fuerzas para sobrevivir día a día, fuerzas para de alguna manera acabar cada cosa que empiece, fuerzas para que las pesadillas no se hagan realidad, y fuerzas para, de alguna manera, dejar de ser como soy.

No soy egoísta, y quizás a modo de ruego, sí le pediría un pequeño esfuerzo a cada persona por intentar arreglar el mundo, puede que pida mucho, pero en verdad no es tanto, pues si cada uno colabora, y aporta su granito de arena, se puede formar una gran montaña.

Quizás estas peticiones para el año nuevo sean raras, pero si cada deseo fuese un pétalo, en estos momentos sería una flor marchita, por lo que prefiero dejar de soñar 2009 veces, olvidar qué era aquello de pedir 2008 deseos, y aprender que en esta vida los cuentos nunca se hacen realidad...